Las tapas son en este momento el gran elemento de proyección de la gastronomía española en el mundo. Han comenzado a triunfar en todo el planeta, como hicieron anteriormente la pizza italiana o el sushi japonés. Ir de Tapas, “Tapear”, es comer en libertad, sin reglas fijas, donde cada cocinero y comensal busca la sorpresa, la emoción y la felicidad.

El Ministerio de Educación Cultura y Deporte ha iniciado un expediente para declarar “La tradición Cultural de lasTapas en España como manifestación representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad”.
Como se recoge en la Resolución publicada en el Boletín Oficial del Estado del 16 de febrero, “Las Tapas se han convertido en uno de los elementos más representativos de la identidad no solo alimentaria, sino cultural de nuestro país, adquiriendo un gran reconocimiento internacional que las asocia ya de una manera indisoluble a lo español”.
La popularización de la tapa supone la superación de la rigidez de la alta cocina y permite comer de pie, en la barra, en taburetes o en sillas y mesas… disfrutando de varios sabores diferentes y combinados con distintas bebidas. El concepto de tapa va más allá de la mera cocina para erigirse en una verdadera forma de vida, de fiesta, de alegría y de libertad personal.